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Las personas que pretenden iniciarse en un deporte de nieve se preguntan a menudo si es más fácil aprender esquí o snowboard. Y es que estos dos deportes resultan muy divertidos, pero son bastante diferentes a cualquier otro que se pueda practicar en otros medios.Por ello, para facilitar la elección de uno u otro, en este artículo mostramos qué opinan los expertos al respecto.

Esquí o snowboard: estas son las diferencias a la hora de aprender

El esquí es un deporte tradicional, y, sin duda, mucho más conocido. Y es que precisamente, se caracteriza por ser más sencillo durante las primeras sesiones. Es decir, si se utilizan por primera vez unos esquís, es posible aprender los movimientos básicos en una o dos sesiones y conseguir desplazarse por las pistas más sencillas. Esta es la razón por la que muchas personas, aunque no sean expertas, han probado este deporte.

En el caso del snowboard, sucede justo lo contrario. Las primeras sesiones suelen resultar más complicadas. Esto se debe a que hay que poner los dos pies en una misma tabla para comenzar el movimiento, lo que compromete el equilibrio en mayor medida que con los esquís. Es necesario aprender a dominar la tabla, y eso hará que las primeras sesiones resulten algo más complejas. Sin embargo, tras tres o cuatro días de práctica, será más fácil perfeccionar la técnica y desplazarse por pistas más complicadas.

Así, la diferencia básica entre estos dos deportes radica en la dificultad o facilidad a la hora de empezar y con qué velocidad se progresa con el paso de los días. Una buena opción para decantarse por uno u otro es pensar qué se quiere conseguir con este deporte a medio o largo plazo. Es decir, si la visita a la zona de montaña es esporádica y solo se estará en las pistas un par de días, es posible que con los esquís exista más posibilidad de movimientos. Por otra parte, si se va a pasar una temporada más larga o la práctica se va a realizar con regularidad y existe un mayor interés por el snowboard, no hay problema en apostar por este último.

En cualquier caso, hacer deporte acompañado es siempre recomendable, por lo que otro elemento a tener en cuenta es optar por aquel que practican amigos o familia.

En definitiva, ambos deportes resultarán muy gratificantes, pues tienen ese componente tan atractivo de deslizarse sobre la nieve. Mientras que el esquí resultará más sencillo los primeros días, su técnica a largo plazo es más complicada de perfeccionar. Con el snowboard sucede lo contrario, por lo que es necesario pensar qué compensa en cada caso para disfrutar de los maravillosos deportes de nieve.